miércoles, 6 de abril de 2016

Liderazgo inspirador


En los años transcurridos del siglo XXI, más rápidamente desde que comenzó las crisis del 2007, hemos observado como en muchas organizaciones,  se está produciendo un proceso de desintegración, de desestructuración organizativa. Vemos como entre las líneas , los mandos, directivos, consejos, existe una gran desconexión, una valoración negativa creciente del modo de estructurar, de vertebrar, de integrar las organizaciones, también del sentido de pertenencia a las instituciones.

Estamos inmersos en modelos de negocio  que se centran sólo en la búsqueda de beneficio y los activos humanos se sienten tratados como recursos productivos consumibles. A todos los niveles de la organización.  Esto ha traído como consecuencia que las organizaciones constaten que ha disminuido el grado de compromiso de sus componentes, con la repercusión que significa  este talento menos comprometido en pérdida de capacidad y de infrautilización del recurso humano.

Evidentemente las organizaciones no pueden cambiar la situación económica, ni la competencia del sector, ni los nuevos modelos de negocio centrados en lo mejora de los beneficios a corto plazo, ni las prácticas generalizadas de gestión de la productividad basadas en constantes incrementos de las cargas de trabajo, pero están gestionando mal los recursos humanos y es cuestión de tiempo que en un mundo de redes sociales esto se penalice por el mercado.

Las organizaciones si pueden compensar esta realidad, humanizarse y a la vez mejorar la eficiencia de la gestión de los recursos humanos. Una herramienta no utilizada o mal aplicada en la mayoría de las ocasiones es la visión compartida. ¿Para qué existen nuestro equipo, departamento, compañía mas allá de la búsqueda del beneficio empresarial?.  La visión compartida  convierte la actividad de la organización en la búsqueda de un bien superior, una referencia que trasciende y dé un sentido fundamental a la existencia de la compañía. La visión compartida  pertenece a la cultura empresarial igual que los valores.

Otra herramienta igualmente necesaria y valiosa es la relación de valores que van a identificar nuestras relaciones internas y con el mundo exterior. Visión y valores que van a enmarcar la forma de hacer en nuestra organización, que nos van a identificar y  que sirven de guía  a toda la organización .También crean un sentimiento de pertenencia a un todo que busca un fin común, que trasciende las partes y para cuya consecución es necesaria la participación e involucración de todos sus componentes. 


  Estamos hablando de enmarcar las actuaciones, los comportamientos de los componentes de la organización, es su forma de ser que los diferencia de los demás actores del mercado. Los modelos de negocio, las estrategias competitivas se pueden copiar pero la visión, los valores que comparte una organización, su cultura, son señas que identifican, caracterizan, no se pueden repetir. Los líderes generadores poseen la capacidad de trasmitir la energía generadora de compartir una visión organizacional 

Javier Miranda

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